
Tulum
Poderosa ciudad costera amurallada, con algunas de las pinturas murales mejor conservadas del área maya. Sus monumentos ejemplifican un estilo peculiar, el Costa Oriental, donde el antiguo arco apuntado cede el lugar a los techos planos sostenidos por columnas.
Los edificios actualmente visibles en Tulum pertenecen al último periodo de la ocupación prehispánica de la península de Yucatán: el Posclásico Medio y Tardío (1250-1550). La presencia de algunos elementos correspondientes a etapas previas, como la Estela 1, fechada en 564, así como la Estructura 59, que contiene algunos elementos estilísticos del Clásico Terminal, indican que la ciudad pudo haberse fundado en una época más antigua, posiblemente como una dependencia del cercano Tancah.
Los estudios arqueológicos arrojan evidencia consistente para asegurar que Tulum fue una de las principales ciudades mayas de los siglos XIII a XIV. Se ha destacado su ubicación estratégica entre las provincias (o kuchkabaloob en maya) de Cochuah y Cozumel, lo que sumado a su emplazamiento sobre la elevación más alta de la región y su eficiente sistema defensivo, lo convirtió en un asentamiento ineludible para cualquier ruta comercial y para la explotación de los ricos recursos marítimos de la costa de Quintana Roo. Tulum pudo haber sido una ciudad (o batabil en maya) independiente del dominio de otras entidades políticas, hasta prácticamente la llegada de los españoles en el siglo XVI, cuando fue definitivamente abandonada.
La arquitectura de sus primeros edificios muestra algunos elementos del estilo Puuc, aunque con rasgos propios, ya que en las estructuras de la costa oriental de Quintana Roo no se emplearon junquillos ni mosaicos, y en cambio destacan los paramentos lisos, que seguramente en su tiempo estuvieron ornamentados con hermosas pinturas murales, hoy perdidas.
A partir de 1200, la región de Tulum parece haber tenido un importante crecimiento poblacional. En ese tiempo, los arquitectos de la región habrían perfeccionado un estilo constructivo propio que se volvió muy popular más tarde. Sin duda, es a partir del año 1400 cuando se desarrolla la mayor cantidad de proyectos arquitectónicos en el área, y cuando se define el estilo denominado por los arqueólogos “Costa Oriental”, el cual se caracteriza por el uso de templos en miniatura, adoratorios dentro de adoratorios (pequeños edificios dentro de otros mayores), construcciones con muros intencionalmente desplomados, así como palacios con columnatas y techos planos que sustituyeron a las cubiertas abovedadas características de los edificios mayas de épocas anteriores.
La decoración de los edificios de Tulum incluye nichos sobre los dinteles de las puertas, que casi siempre abrigan la representación en estuco de un dios descendente. La pintura mural de Tulum es de una enorme complejidad en su ejecución y contenido religioso; su rasgo más sobresaliente es la presentación de figuras de perfil, tanto humanas como animales, en tanto que los objetos son presentados de frente. Según algunos autores, el contenido simbólico de las pinturas de Tulum se relaciona con temas cosmogónicos vinculados al renacimiento y el paso de los seres del inframundo a un mundo intermedio, donde se une lo humano y lo mítico, y donde astros como Venus y el Sol tienen papeles muy relevantes. El investigador Arthur Miller ha sugerido que los santuarios de Tulum estaban dedicados a rituales cosmogónicos en los que participaban peregrinos de diversas localidades, y que posiblemente habrían estado relacionados con el comercio a larga distancia, principal fuente de riqueza para la ciudad.
De ser cierta esta hipótesis, lo sagrado y lo profano habrían estado indisolublemente ligados al diseño y características de la ciudad amurallada de Tulum, pues la actividad comercial habría sido la base económica para que esta ciudad se convirtiera en un importantísimo centro ceremonial y fuera asiento de un importante centro político.
Parece ser que el nombre de Tulum es relativamente reciente; se traduce al español como “muralla”, “cerco” o “palizada”, en alusión a la muralla que, aún intacta, delimita el conjunto monumental. El nombre de Tulum parece haber sido empleado para referirse a la ciudad cuando ya se encontraba abandonada y en ruinas.
La historia del descubrimiento de Tulum es larga y compleja. En 1518, durante la realización de la segunda expedición de Juan de Grijalva a costas mexicanas, Juan Díaz, capellán y cronista de la expedición, escribió haber visto una ciudad “tan grande como Sevilla”, que bien pudo haber sido Tulum, la cual en aquellos tiempos estaba densamente habitada y aparentemente era la cabecera de una jefatura independiente (llamada en maya batabil). El inicio de la campaña de conquista y colonización española de la Península de Yucatán tuvo un impacto tan devastador en la región que para 1579, cuando se redactaron las Relaciones de Yucatán, el esplendor de Tulum era cosa del pasado y el asentamiento fue descrito por Juan de Reigosa en 1579 como una ciudad en ruinas.
- Dirección de la Zona Arqueológica y Museo de SitioJosé Manuel Ochoa Rodríguezmanuel_ochoa@inah.gob.mx+52 (998) 885 3542
Muralla
Delimita el conjunto principal por sus lados norte, sur y oeste, ya que el sector oriental mira al mar Caribe; tiene cinco accesos y dos torres de vigilancia.
Delimita el conjunto principal por sus lados norte, sur y oeste, ya que el sector oriental mira al mar Caribe; tiene cinco accesos y dos torres de vigilancia.
Grupo Central
Siguiendo la vereda que se encuentra inmediatamente después del acceso a la zona arqueológica, se observa un primer grupo de edificios, del tipo palacio, dispuestos a lo largo de la llamada calle principal. Es un ejemplo del orden arquitectónico que se manifiesta en Tulum.
Siguiendo la vereda que se encuentra inmediatamente después del acceso a la zona arqueológica, se observa un primer grupo de edificios, del tipo palacio, dispuestos a lo largo de la llamada calle principal. Es un ejemplo del orden arquitectónico que se manifiesta en Tulum.
Casa de Chultún: Se considera que funcionó como habitación de un personaje importante. Resaltan el pórtico, con entrada provista de dos columnas y una espaciosa pieza o crujía interior, que cuenta con un pequeño altar o santuario al centro. Hacia la parte norte se halla otro aposento, agregado posteriormente. Su nombre se debe a la asociación que se hace de este edificio con el chultun (término maya que designa una cavidad subterránea acondicionada para el almacenamiento de agua) localizado cerca de su esquina suroeste.
Templo de los Frescos: Se trata de una construcción de dos pisos, que conserva pinturas murales de calidad excepcional, en las que se aprecia una serie de deidades sobrenaturales que habitan el inframundo, es decir, entre la luz y la oscuridad; construye uno de los más importantes testimonios de la pintura mural maya. Las esquinas del edificio están ornamentadas por mascarones con elementos serpentinos asociados a Itzamná, dios principal de los mayas del periodo Posclásico, identificado como un anciano de nariz aguileña al que se relaciona con la vida y la creación. Por sus características generales, se infiere la importancia que tuvo este edificio. Muestra varios adosamientos de los cuales sólo un cuarto pertenece al primer momento de construcción; dicho cuarto se encuentra profusamente decorado con frescos (pinturas que decoran los muros), con acceso al oeste, donde se observa un pequeño altar al fondo.
Casa de las Columnas: Edificio de tipo palacio que consta de dos habitaciones y dos más adosadas por el lado oeste. La estructura es una de las de mayor amplitud y fue construida sobre un gran basamento en forma de “L”. La entrada principal se localiza al sur y está formada por cinco espacios divididos por cuatro columnas que soportan la techumbre de la gran sala; además, muestra en el centro un santuario techado.
Casa del Halach Uinic- Gran Señor: Edificio formado por dos habitaciones o crujías centrales y una lateral. El acceso es por la parte sur y conduce a un pórtico con columnas y una pilastra. En el interior se observa, al centro, un pequeño santuario y sobre él un nicho con una deidad descendente que muestra restos de pintura.
Altares-Adoratorio: Son construcciones muy pequeñas, de menos de un metro de altura y planta cuadrada, los cuales son muy comunes en los sitios de la costa oriental. Se considera que eran utilizados para la colocación de esculturas de sus deidades.
Sector Noroeste
Está constituido por un edificio de tipo palacio, un adoratorio y plataformas.
Está constituido por un edificio de tipo palacio, un adoratorio y plataformas.
La Casa del Cenote: Su nombre se debe a que el edificio se levanta sobre el depósito natural de agua salobre o cenote. Al igual que los otros palacios, su disposición es similar y muestra un adoratorio interno en el cuarto posterior; en este edificio se localizó una tumba rectangular.
Grupo Kukulcán
Está conformado principalmente por estructuras pequeñas que posiblemente funcionaron como altares-adoratorios, así como por un pequeño templo.
Está conformado principalmente por estructuras pequeñas que posiblemente funcionaron como altares-adoratorios, así como por un pequeño templo.
Templo del Viento: Arquitectónicamente se caracteriza por ser un templo de planta cuadrada construido sobre un basamento de esquinas redondeadas. Estos rasgos están asociados a Kukulkán en su advocación del dios del viento, es decir, la deidad Ehécatl-Quetzalcóatl para los grupos nahuas.
La Caleta: El acantilado que delimita el sitio se interrumpe por la formación de una caleta arenosa de fácil acceso desde el mar, en este lugar se encuentra el llamado Recinto Interior. Es posible que la caleta fuera utilizada para actividades de embarque y arribo de las canoas de pescadores y comerciantes.
Recinto Interior: Es la parte más importante del sitio, se ubica con el punto central y adosado al oriente del asentamiento. Se compone de 12 estructuras como basamentos piramidales, templo, adoratorios y plataformas, distribuidas alrededor de una plaza y dispuestas de tal forma que las paredes de las mismas, al alinearse con un muro de bajas dimensiones, separan este conjunto del resto de construcciones.
El Castillo: Es la estructura más alta; se construyó aprovechando el cantil rocoso, punto desde el cual se domina el paisaje tanto del Mar Caribe como de tierra firme. Se localiza al centro del espacio religioso, lo cual destaca su importancia. Este templo muestra varios momentos de construcción y adosamiento al edificio original; el templo superior muestra dos cuartos abovedados con tres vanos de entrada; el dintel está sostenido por dos columnas con forma de serpiente; la fachada presenta tres nichos, el del centro conserva restos de la representación de una deidad descendente y en las esquinas del friso se observan dos mascarones zoomorfos elaborados con estuco.
Templo del dios Descendente: Se encuentra hacia el lado norte dentro del recinto; consta de una plataforma que sostiene un templo de una sola pieza o crujía que muestra banquetas adosadas en sus muros laterales, algunos con restos de pintura a manera de decoración; su acceso es mediante una escalera limitada por alfardas. En su fachada tienen un nicho sobre el acceso donde se observa nuevamente la deidad descendente.
Estructura 5 o Templo del dios Descendente: La Estructura 5 en Tulum es una plataforma con escalinata de acceso en el poniente; en su parte superior se alza un templo rectangular en cuyo interior hay una banqueta a cada lado del vano de entrada; arriba de éste se ha colocado una representación del dios descendente con un rico plumaje y una diadema de chalchihuites. El templo superior se erigió en la parte posterior de la cúspide de la plataforma, la cual fue anteriormente un edificio de techo plano que se rellenó para soportar el templo.
En el interior del templo, en un muro posterior, se plasmó un hermoso mural en tonos azul, blanco y negro, que representan varias deidades enmarcadas en un cielo estrellado. En los extremos de la banda celeste, que contiene rayos solares, estrellas y el planeta Venus, aparecen dos aves con un pico largo con el que sostienen una especie de hueso agudo. Las deidades están enmarcadas por el cuerpo de múltiples serpientes de cascabel; el piso lo forma una larga banda de piel de jaguar que separa el ámbito celeste del acuático donde aparecen diversos animales. Las deidades aparecen en parejas, una femenina, Ix Chel y un masculino, el dios solar; se presentan alternadamente como deidades jóvenes y viejas. En el muro posterior se ha dispuesto, a una altura media y casi centrada, una estrecha ventana.
Templo de la Serie Inicial: En la parte exterior de su acceso muestra un dintel de piedra y otro de madera en el interior. Actualmente es posible apreciar figuras de estuco que adornaban la fachada. En el interior hay un pequeño altar donde se encontraba la estela que marca la fecha más temprana para Tulum.
Sector Sureste
Se compone principalmente de una plataforma y un pequeño templo conformado por un solo cuarto con entrada por el lado del mar; también alberga un altar en el fondo de la habitación.
Se compone principalmente de una plataforma y un pequeño templo conformado por un solo cuarto con entrada por el lado del mar; también alberga un altar en el fondo de la habitación.



